Es verdad que esos personajes en realidad eran manifestaciones diferentes de yo misma y, de hecho, uno en particular era (o es) casi yo. Quizás la principal diferencia entre ese personaje y la que escribirá acá sea que este blog podrá ser rastreable. Quiero decir, facebook, e-mail y esas cosas, estarán vinculados acá.
Anyway.
Rudolf Steiner decía que los ciclos en la vida de las personas (¿o sería sólo de los niños?) eran de a siete años y, por distintas razones y observaciones, esa idea me hace sentido. Por ejemplo, me parece que este ciclo en que me hallo tiene sus eventos distintivos, que son en general cosas que me gusta haber empezado a hacer, o tener, en mi vida. Por ejemplo:
- Haberme certificado como coach ontológico
- Mi rutina de natación y trote (donde incluyo la compra reciente de unas zapatillas bkns and some other running gear)
- Tener una huerta en casa; aunque está pobre y poco provista, aún
- Haberme resistido por mucho tiempo a cambiar mi celular picapiédrico, monofónico, plateado y ancho como un control remoto... y que ha sobrevivido ya a dos piscinazos
- Hacer apnea cuando voy a nadar a la piscina (la última vez, hice 50 mts.!)
- Haber cerrado la oficina y trabajar desde mi casa, y estar ahorrando la plata que antes gastaba, mediante depósito automático en mi cuenta corriente
- Haberme reencontrado, gracias a Facebook (y conste que odio reconocerlo) con gente buena, valiosa y hermosa, que se había desaparecido de mi life.
- Haber abandonado la seguridad de lo conocido, para adentrarme en la aventura y haber encontrado un mundo mejor, a bordo de mi Dell amarillo sol, cargado con Ubuntu.
- Mis dos amigas-hermanas, y los almuerzos y encuentros nocturnos durante este verano.
- Haberle instilado a mi hijo el hábito de la lectura... Además de haberlo introducido en los placeres de leer en el baño (XD), conseguí que leyera todas las noches, antes de dormirse.